La hernia discal ocurre cuando el disco que se encuentra entre las vértebras de la columna se rompe o se desplaza, haciendo que el material interno se salga y pueda presionar los nervios cercanos, causando dolor y otros síntomas. Aunque en ocasiones puede ser el resultado de un traumatismo, la mayoría de las veces se debe a un proceso de desgaste natural. Las causas más comunes y factores de riesgo para desarrollar una hernia discal son: 🔘Envejecimiento: Los discos intervertebrales se desgastan con la edad, perdiendo elasticidad y volviéndose más propensos a romperse. 🔘Levantar objetos de forma incorrecta: Usar la espalda en lugar de las piernas para levantar peso ejerce una presión excesiva sobre la columna. 🔘Sobrepeso: El exceso de peso corporal añade una carga extra a los discos de la espalda baja. 🔘Actividades exigentes: Los trabajos que requieren movimientos repetitivos como levantar o girar el cuerpo aumentan el riesgo. 🔘Sedentarismo: La falta de ejercicio debilita los músculos que protegen la columna. 🔘Tabaquismo: Fumar reduce el oxígeno que llega a los discos, acelerando su degeneración. 🔘Conducir con frecuencia: Estar sentado por mucho tiempo y las vibraciones pueden presionar los discos. 🔘Genética: Algunas personas tienen una predisposición hereditaria.
Anuncio Publicitario Google
Anuncio Publicitario Google